Es un ave de color negro cenizo, que habita en arbustos de purnas, siendo observado por las tardes y a veces se le escucha cantar lúgubremente por las noches y madrugadas en zonas de terrenos vírgenes.
El canto de esta avecilla es considerada de mal agüero, pues se asemeja al del tunchi: fin, fin, tur, cuando lo hace cerca a la vivienda de quien lo escucha es presagio de muerte de algún familiar, y si se le escucha lejanamente se cree que se avecina alguna desgracia general
Es como el sonido de una lechuza , malos presajios.
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